El arte de complicarse la vida

¿Alguien ha tenido alguna vez este sentimiento? Parece mucho más fácil darse cuenta cuando eres mero espectador. A diario trato con personas que me exponen sus problemas, los de su pareja, los de sus hijos, o los de su familia. Normalmente es un cómputo de todos ellos. Ayer uno de ellos me preguntó: ¿Por qué es tan difícil que todo vaya bien? ¿Por qué a mí me pasa siempre lo peor?

Resulta insultante para algunas personas tener la sensación que a los demás no les sucede a lo que ellos. Y tienen razón. A nadie le sucede lo mismo que a ti. Pero les suceden otras cosas. Sigo con la idea que todo depende del cristal con que se mire. Un hecho, muchas interpretaciones. Hay que compararse bien, no solo con los que tienen éxito, sino también con los desfavorecidos y, después, quedarse en la media.

Al principio es difícil, lo más sencillo es lamentarse, supone menos esfuerzo. La búsqueda en la resolución de problema requiere de tiempo, paciencia y tener una mente despejada. Cuando todo sale mal, cuesta despejar. Por ello la importancia de rodearse de gente positiva; he ahí el kit de la cuestión. Tengo una amiga que suele darle muchas vueltas a las cosas. Eso supone un problema. ¿Por qué? Cuando tú ánimo está bajo, lo peor que puedes hacer es pensar y hablar contigo mismo, ya que no eres un buen referente en ese momento y estas dialogando con la persona equivocada. Lo que debes hacer es buscar a una persona cercana, de confianza, con quien compartir tu problema. Escucha lo que te tiene que decir, seguro que es mejor que lo que te puedas decir tú mismo.

Fíjate en una persona que te rodee, en alguien que veas sumamente feliz. No está fingiendo. Tiene problemas, como tú, como yo. Pero los va a seguir teniendo, esté contenta o triste. No me malinterpretéis, no estoy siendo demasiado optimista y estoy defendiendo la utopía de la felicidad. Estoy queriendo decir que la mayoría de nuestros problemas pueden solucionarse si nos ocupamos de ellos, si dejamos pasar un tiempo o si los interpretamos de manera diferente.

“No todo te pasa a ti”, eso le contesté. Las personas tenemos esa manía, la de fijarnos en lo que no funciona. Es complicado que todo vaya bien. De hecho todavía no me he topado con nadie que no tenga problemas personales, laborales, económicos, de pareja, de amistades o familiares.

Me gusta distinguir dos tipos de problemas; los “reales” y los “creados“.

Por reales entiendo todos los que conciernen a laborales, económicos y de salud. Ésos indudablemente muchas veces no dependen de uno mismo, y solo toca mantener actitud positiva. Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento.

Los que nos creamos me rondan muchas veces por la cabeza, y de ahí el título del post de hoy. Muchas veces te planteas cómo serían las cosas si la gente pensara y actuara de una manera más sencilla, sin complicarse la vida. Quién no tiene algún familiar que sigue con la idea de mantenerse al margen, de no solucionar las cosas, amargada y amargando; o algún amigo que no valora todo lo bueno que puedes aportarle, y solo se queda con lo malo, una pena; o ese conocido que encuentra un problema para cada solución.

Qué fácil sería si todos tuviéramos ese punto de vista, si reconociéramos nuestros errores, que a veces no nos portamos bien y supiéramos aceptar que aunque el mal está hecho, somos capaces de aceptarlo y seguir adelante. No sirve de nada embuclarse y tener esa espina dentro, puesto que algún día todo esto acabará, y entonces quizás nos arrepintamos de haber antepuesto el rencor a lo que podría haber sido una vida llena de felicidad con gente buena y noble, que a pesar de no haber actuado tal como tú querías que actuaran, les mueven buenos sentimientos.

Ojalá pudiera ablandar ideas, cambiar pensamientos, adelantarme en el tiempo y enseñar cómo sería nuestra vida si cambiáramos algunos preceptos que son quiénes nos guían. Hay cosas peores que lo que nos sucede, pero a menudo hace falta mucho tiempo para entenderlo, y en la mayoría de los casos, cuando lo entiendes ya es demasiado tarde, y no hay nada peor, que demasiado tarde.

“Llevar una vida amargada lo puede hacer cualquiera, pero amargarse la vida a propósito es un arte que se aprende”Paul Watzlawick

Be happy…

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Carla Morte Hernando  //   Psicóloga Col.19172

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2 comentarios en “El arte de complicarse la vida

    • Estoy de acuerdo contigo Esther, todos deberíamos hacer un ejercicio de autoreflexión de vez en cuando porque al fin y al cabo la opción más beneficiosa, en todos los aspectos, es no complicarse la vida, aunque a veces no nos demos cuenta!!
      Gracias por compartir tu opinión, un saludo!!

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